
Potencial de la terapia
Realizar terapias con células autólogas, sin manipulación, es una oportunidad para que el cuerpo recupere la salud y el vigor empleando agentes naturales.
La terapia con células frescas se basa en el hecho de que el tejido desgastado se puede regenerar por si mismo si cuenta con las herramientas necesarias. Estas herramientas las provee principalmente la médula ósea con todos sus componentes (células madre, factores de crecimiento, proteínas, etc). Muchas veces, por diversas razones que van desde la edad del paciente hasta características muy particulares, la liberación natural de los componenetes de medula ósea no son suficientes para que el tejido dañado se mejore; habrá agentes externos, agentes limitantes y agentes agresivos que lo impidan. Por eso, este procedimiento está indicado y es útil cuando los órganos, tejidos o sistemas orgánicos presentan signos de fatiga, cansancio, debilidad y degeneración.
La terapéutica celular, sólo da resultado si el órgano –tejido dañado– afectado es todavía capaz de reaccionar a la estimulación con todos estos componentes, mejorando su condición desde su causa, eliminando los efectos secundarios manifestados en la salud del paciente. Este tratamiento biológico, restablece la función orgánica y renueva la coordinación de los sistemas del cuerpo, estimula la función orgánica y al mismo tiempo realiza una revitalización general.
Debido a su capacidad de regeneración del tejido dañado y su habilidad de detectarlo, es amplio el campo de acción de la terapia celular, por ejemplo: En pacientes que padecen un cuadro degenerativo-crónico el procedimiento regenera a nivel molecular los tejidos y órganos deteriorados por la edad, por enfermedad, o por agentes externos y consecuenciales. Los órganos que mejor responden a la regeneración han sido el corazón, el páncreas y el hígado, desde indicios de mal funcionamiento hasta aún en casos graves o avanzados que requerían de un trasplante. En artritis ofrece resultados satisfactorios así como en secuencias de accidente vascular cerebral, esclerosis múltiple, osteoporosis, columna vertebral y articulaciones. Por otro lado, en personas sanas, que no sufren alguna enfermedad crónica-degenerativa y que simplemente desean conservarse en buenas condiciones, útiles, productivos, que buscan recuperar fuerza física y mental, esta terapia es excelente. Los factores como el estrés y los malos hábitos o abusos son factores tóxicos para el organismo ya que deterioran y envejecen prematuramente los tejidos. En los casos mencionados se potencializa el sistema inmunológico y resulta como factor de ayuda para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
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